En ocasiones, mejorar los beneficios de tu empresa no consiste en vender más, sino en saber cómo reducir costos en compras. Antes de que decidas invertir más dinero en marketing, personal o en un equipo nuevo, considera implementar una buena estrategia de optimización de costes.

Esta estrategia es especialmente recomendable para pequeñas empresas que están comenzando su actividad. En los comienzos es cuando cobra más importancia reducir los costos (por ejemplo, en las compras) para que el negocio no acabe en números rojos y pueda despegar.

En este artículo, nos gustaría darte una serie de consejos para pymes con el objetivo de que gastes menos dinero en las compras de tu empresa. Si los pones en práctica, quedará más dinero para tu disfrute personal (o para ahorrar) al final de mes.

Consejos para reducir costos en las compras de tu pequeña o mediana empresa

Manos analizando un gráfico para reducir las compras

Van destinados tanto a negocios que están empezando (donde es esencial ahorrar en gastos todo lo posible), como a empresas maduras que simplemente buscan nuevas estrategias para optimizar sus costos. Y, por supuesto, estas recomendaciones también te serán de utilidad si eres profesional autónomo. ¡Implementa estas estrategias!

Optimiza tus proveedores

El más obvio y básico, pero muchos siguen pasándolo por alto. ¿Estás seguro de que te has tomado el tiempo suficiente para buscar tus proveedores? Especialmente al comenzar un negocio, se tiende a trabajar con el proveedor más cercano a tu localidad o ciudad.

La falta de experiencia hace que acudas a lo más rápido y cercano. Sin embargo, esto no garantiza que el proveedor te esté suministrando con los mejores precios en relación a la calidad que te ofrece.

Tómate tu tiempo, realiza una búsqueda exhaustiva por Internet. Hay proveedores prácticamente de todo, con buenas tarifas de envío a cualquier punto del país. Que estén lejos no significa que no puedan prestarte un buen servicio.

Es conveniente buscarlos en directorios, páginas de anuncios, redes sociales, etc. ¡No subestimes una página web poco elaborada!

Los proveedores suelen tener páginas webs anticuadas y desactualizadas.

¡Recuerda que su tarea no es hacer marketing! De eso ya se encargan las tiendas minoristas. A veces, detrás de una web poco atractiva, puede esconderse un proveedor de calidad.

No es solo el precio

El precio de la mercancía es importante, pero piensa también en el ahorro a largo plazo.

De nada te sirve un proveedor o mayorista muy barato si después los productos dan problemas, fallan, se rompen rápido o son de mala calidad.

Si tienes una gran cantidad de devoluciones y quejas de los clientes a los que vendes, a la larga, ese proveedor te hará perder dinero.

Ten esto en cuenta y busca una relación adecuada entre calidad y precio.

Fíjate en un proveedor o fabricante que responda bien ante las incidencias, los trámites de garantías y que mantenga una buena comunicación y atención con el minorista.

Otro aspecto fundamental es que embale bien la mercancía y trabaje con buenas compañías de transporte.

No es agradable estar organizando el stock y descubrir que hay cosas que llegaron rotas o en mal estado. Ten por seguro que ese tipo de incidencias te harán perder dinero.

¡Nunca bajes la guardia y no ceses la búsqueda de proveedores de calidad! También cuando tu negocio ya esté funcionando.

Compra también al extranjero

La pega de este consejo es que probablemente necesites hablar inglés. Si es tu caso, no dudes en echar un vistazo a otros mercados tanto dentro como fuera de Europa. ¡Jamás tengas miedo a trabajar con un proveedor extranjero! En ocasiones tendrás mucho que ganar en cuanto a la calidad y precio de la mercancía.

Una buena estrategia para reducir costes reside en analizar si puedes comprar esos servicios o productos en otro país más barato.

Si vas a trabajar con proveedores europeos, recuerda solicitar tu Número de IVA Intracomunitario en Hacienda. Así el proveedor podrá venderte la mercancía sin que tengas que pagar el IVA de su país.

Lleva la contabilidad al milímetro

Calculadora con un folio en blanco con cuentas

Tener buenos conocimientos de contabilidad te puede hacer ahorrar más dinero del que imaginas en las compras de tu empresa. ¿Sabes la cantidad de autónomos y pymes que están perdiendo dinero por no saber lo que pueden desgravarse? ¡No caigas en este error!

En el caso de que lleves tu negocio desde casa, por ejemplo, hay porcentajes del alquiler, la tarifa de la luz o teléfono deducibles en el IVA y desgravables como gasto. Otros gastos como el combustible por viajes de negocio, las comidas con clientes o las reparaciones del local o equipamiento de trabajo, ¡también son desgravables!

Muchos autónomos y empresarios no saben que pueden incluir este tipo de cuestiones como gastos del negocio y terminan pagando más impuestos a Hacienda. ¡Pide facturas de absolutamente todo lo que vayas a utilizar en tu negocio! Un ordenador, móvil, cargador, reparaciones, servicios de mantenimiento web, tarjetas de empresa y folletos, traducciones, etc.

Empápate bien de contabilidad y lleva al día todas las compras que puedes desgravar según tu actividad. Al final del año habrás podido ahorrar mucho en impuestos.

Cualquier empresa o profesional debería emitirte facturas. Recuerda solicitar siempre las facturas de tus compras de productos o servicios para deducir el IVA.

Usa las modernas aplicaciones Cashback

Actualmente están en auge este tipo de curiosas herramientas. Las tarjetas de fidelización o las aplicaciones Cashback son herramientas que permiten recuperar dinero de tus compras.

Funcionan como los clásicos sistemas de acumulación de puntos. En su lugar, lo que se va acumulando es un porcentaje del dinero de las compras que realizas. El dinero que vayas acumulando al utilizar estas formas de pago es 100 % real y canjeable en tu banco.

Ya hay muchos comercios reconocidos, tanto físicos como electrónicos, que aceptan los medios de pago Cashback. Algunos ejemplos son Media Markt, Booking, Atrápalo, Just Eat, AliExpress, El Corte Inglés, Rumbo, Amena o Amazon.

Lo cierto es que puedes ahorrar unos euros recurriendo a este método, sobre todo, si tienes que hacer compras de material de empresa en estos establecimientos. Algunos ejemplos de aplicaciones Cashback son CashBack World, Shoppiday, Consupermiso, Beruby o Ladycashback.

Evita los préstamos y deudas todo lo posible

Un consejo especialmente interesante para los nuevos empresarios y autónomos. Los préstamos y deudas acarrean intereses que a la larga hacen que gastes más dinero en las compras para tu negocio. Igualmente, contraer deudas con proveedores no es bueno para tu economía.

Procura, en la medida de lo posible, financiar tú mismo tu proyecto. Trabaja y ahorra para comprar las cosas que necesites. Cuando la empresa esté en marcha, ve invirtiendo poco a poco parte de las ganancias en mejorarla.

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Puedes incluso poner en práctica alguno de los nuevos métodos de financiación sin préstamos. Un ejemplo es el crowfunding, donde cualquier persona puede aportar dinero a tu proyecto si le resulta de interés a cambio de una recompensa simbólica. O el Business Angel, en el que expones tu proyecto a una empresa más grande del sector, la cual te lo financia a cambio de una participación futura.

El intercambio de servicios con otros profesionales es otra forma de ahorrar que merece igualmente tu atención.

Aprovecha las promociones para tus compras de empresa

Las ofertas y promociones son otra forma de ahorrar a largo plazo. Por ejemplo, las empresas de hosting o alojamiento web, suelen ofrecer su servicio más barato al pagar 1 o 2 años completos en lugar de mensualmente.

Si ya sabes que tu negocio siempre va a necesitar la web operativa te conviene ese tipo de oferta, porque al final del año habrás ahorrado.

Lo mismo ocurre con los servicios de telefonía e Internet. Algunas compañías ofrecen promociones en las que contratas Internet y dos números de teléfono. Idóneo para usar un número de teléfono en casa y dejar el otro para atender el negocio.

Agrupa tus compras

Si sabes que un producto se vende especialmente bien, pregunta a tu mayorista qué descuentos ofrece por volumen de compra. De este modo, obtendrás más rendimiento por las ventas del producto. Siempre que compres a un proveedor, pregunta si tiene tarifas especiales para minoristas o profesionales.

Consulta nuestro post: Ventajas de centralizar compras

Lo mismo podemos aplicar al supuesto de que necesites comprar equipamiento para tu empresa. Por ejemplo, un ordenador, un mueble, una mesa, unas sillas, un escritorio o una impresora.

Lo recomendable es que investigues si te resulta posible adquirirlo todo en el mismo establecimiento. Es más, ahorrarás y podrás comprar todo el material de una vez. Ahorrarás mucho dinero en gastos de transporte.

Compra solo lo imprescindible

Deberías llevar un registro de todos los gastos de empresa. De vez en cuando, siéntate a echarle un vistazo y hazte la pregunta: «¿es realmente necesario este gasto para el buen funcionamiento de la empresa?» o «¿puedo hacer esto yo mismo y tengo tiempo para ello?».

Deja de pagar por aquellas cosas más prescindibles o busca alternativas más económicas. Respecto a los servicios, lo que puedas hacer tú mismo y no te importe dedicarle tiempo, no lo delegues en otra persona. Así también se ahorra dinero.

Busca formas de dar salida al stock no vendido

En toda tienda hay una cantidad de productos que se quedan en el almacén porque no se han vendido.

Sin embargo, ¿sabías que hay empresas que te pagan por tu stock no vendido? Son compañías especializadas en revender stock en liquidación. Infórmate, ya que es una buena manera de reducir costes en compras recuperando el dinero invertido en stock.