Reducir las pérdidas es algo que debe tenerse en cuenta durante todo el ciclo vital de una empresa y no solo en las épocas de recesión.

Para ello tienes que seguir estrategias que son tan importantes como las encaminadas a generar beneficios.

Reducir pérdidas no significa restar calidad a la producción o al servicio que prestas.

Es más bien una optimización de los costes y un mejor aprovechamiento de tus recursos disponibles manteniendo o incluso aumentando la productividad.

Quédate a leer este artículo y te enseñaremos varias estrategias que puedes aplicar para conseguirlo.

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1. Empieza a poner en práctica estos consejos y minimiza las pérdidas de tu negocio

Ten en cuenta que optimizar esta parte de tu plan empresarial es otra forma de mejorar los ingresos.

Las empresas que llevan un correcto control de pérdidas y saben aplicarlo en el tiempo tienen mucha menos probabilidad de cierre. ¡Allá vamos!

Analiza el ejercicio anterior

La estrategia debe comenzar por un buen análisis sobre cómo fueron las cosas en el año anterior o idealmente incluso en los años anteriores.

La resta de los ingresos menos los gastos anuales te da el resultado del ejercicio. Analiza cuáles fueron tus gastos: en qué invertiste dinero, empleados que contrataste, mercancías, combustible, devoluciones de productos, garantías tramitadas, etc.

Si buscas reducir pérdidas querrás llevar un exhaustivo control de todas estas variables. Así podrás detectar qué gastos fueron prescindibles y dónde pudiste haber ahorrado.

Tu objetivo es mejorar de cara al siguiente ejercicio.

También puedes analizar la estacionalidad de tus productos y servicios, los artículos más vendidos, los que propiciaron más devoluciones o el comportamiento de los clientes.

Conocer variables como estas te ayudará a confeccionar el inventario para acertar en el próximo ejercicio.

 ¡No dejes atrás ningún gasto en contabilidad!

Pide siempre tus tickets y facturas de todos los productos y servicios que pagues para tu negocio. No te dejes nada sin anotar en tu libro registro de gastos.

Te sorprendería la cantidad de autónomos y pymes que pagan impuestos de más por olvidarse de contar gastos como el combustible, las dietas o las reparaciones de su vehículo de trabajo. ¡Llévalo todo al día y optimiza tus impuestos tanto como puedas!

Asesórate bien sobre todas las cosas que puedes desgravar en Hacienda según tu actividad.

Por ejemplo, quienes trabajan con su oficina desde casa pueden deducir ciertos porcentajes del alquiler, luz, agua, Internet y gastos similares.

Cualquier gasto que olvides desgravar ante Hacienda afectará a tus beneficios percibidos y tasables.

Pagar impuestos de más por una incorrecta estimación de tus beneficios reales es otra forma de pérdida.

¡Evítalo!

Controla bien el stock

Todo empresario que de verdad quiera minimizar sus pérdidas no debe quitarle el ojo al inventario. Investiga los siguientes puntos y aplica estos consejos:

  • Determina qué productos son los más demandados y compra más cantidad de estos para aprovechar los descuentos por volumen.
  • Controla la cantidad de los productos con menos demanda, para evitar que se queden indefinidamente en la estantería.
  • Analiza la estacionalidad de los productos acorde al comportamiento de los clientes según la época del año. Adelántate a la demanda preparando el stock adecuado para cada momento y fecha.
  • ¿Qué artículos están dando más problemas? Estudia cuáles son aquellos productos que más fallan, provocan descontento en los clientes, devoluciones y trámites de garantía. Considera retirar los artículos problemáticos para paliar las pérdidas que conllevan (gastos de transporte por devolución o garantía, reparaciones, etc.).

Dale salida al stock que no vendas

Si has calibrado mal y te has quedado con un montón de productos que no se han vendido bien, ¡no los dejes cogiendo polvo en el escaparate!

Mejor busca soluciones. Existen muchas empresas especializadas en venta outlet que están interesadas en comprar el stock no vendido de otras tiendas. Googlea un poco y contacta a unas cuantas.

Quizá se interesen por adquirir tus productos y es una buena manera de recuperar esas pérdidas. Suele funcionar especialmente bien con los artículos textiles, de diseño, zapatillas.

Si optas por crear tu propia zona outlet, ¡dale el enfoque adecuado!

Es mejor que el cliente perciba valor en la compra del producto en lugar de pensar que este haya quedado obsoleto porque nadie lo quería. Usa el canal online para dar salida al stock no vendido.

Mejor crea códigos de descuento en lugar de poner los productos tirados de precios.

A los clientes les encanta el placer psicológico de introducir un código descuento. Usa sabiamente tu estrategia de marketing en épocas de rebajas para recuperar la inversión de lo que no has vendido.

¡Colabora!

Considera colaborar con tiendas online que funcionen en modalidad dropshipping (sin stock) o implementa un programa de afiliados.

Se encargarán de promocionar tu catálogo a nuevos clientes.

También los influencers (blogueros, personas muy conocidas en las redes sociales) pueden ayudarte.

Todas estas opciones son publicidad casi gratuita, no requieren inversión por tu parte salvo una pequeña comisión para el intermediario.

2. Reduce las pérdidas entendiendo a tus clientes

¡Conoce su opinión! Realiza encuestas, usa las llamadas de acción para que te dejen su feedback tras comprar un producto o servicio tuyo. Estudia y comprende a tus clientes comunicándote con ellos. Así aprenderás a identificar qué necesidades tienen, por qué devuelven las cosas o cómo esperan que mejores tu servicio.

Estudia las devoluciones

Si hay artículos que sobrepasan la media de devoluciones, ¡intenta averiguar por qué!

¿Hay algún error en la descripción?, ¿la imagen del envase o la web no es lo suficientemente clara?, ¿hay algún fallo con las tallas?

Cuando la devolución se produce por un fallo tuyo, por lo general tendrás que correr con los gastos de transporte.

Las grandes corporaciones multinacionales pueden permitirse establecer políticas de devolución agresivas.

Pero cuando se trata de las pymes, lo ideal es que intenten minimizar las devoluciones lo máximo posible.

Estas pueden suponer grandes pérdidas para la empresa. Si un producto en especial te está dando muchos problemas, considera retirarlo y cambiarlo por otro.

3. Mejora las condiciones de seguridad para tu empresa

Adapta el local contra incendios incorporando los equipos adecuados. Instala alarmas de humo, extintores, salidas de emergencia, etc.

No descuides este punto, porque salvar un local de un incidente puede hacer que ahorres una gran cantidad de dinero.

El establecimiento y el material destruidos suponen una pérdida importante que podrías evitar con el equipamiento adecuado y sabiendo reaccionar a tiempo.

Refuerza la seguridad laboral de tus empleados

No te olvides de cumplir con la Ley de Seguridad Laboral disponiendo de equipos de protección colectivos e individuales.

Proporciónales a tus empleados los cursos formativos necesarios en materia de seguridad laboral.

Las negligencias en el trabajo provocan daños físicos a las personas y pérdidas de material.

Estos incidentes se pueden minimizar considerablemente si los trabajadores cuentan con equipos de seguridad y la formación suficiente para saber utilizarlos.

Las reparaciones de máquinas que se han usado indebidamente o las indemnizaciones a trabajadores que han sufrido accidentes suponen unos costes de miles de euros.

Ciberseguridad

En el caso de que trabajes desde una página web o tengas una tienda online, asegúrate de que esté adecuadamente blindada frente a ciberataques y robos de datos.

Preocúpate especialmente de contratar un alojamiento web (hosting) con un fuerte protocolo de seguridad.

Tu hosting tiene que ofrecerte un servicio de copias periódicas para poder restablecer tu web si esta se borrara bajo alguna circunstancia.

La creación de una web y todo el contenido (a veces un trabajo de varios años) es una gran inversión de dinero y tiempo. ¡No eches todo el trabajo por tierra con el descuido de la ciberseguridad!

4. ¡Evita las sanciones!

Cumple con toda la normativa de seguridad laboral, lleva siempre tu contabilidad al día y presenta los formularios a Hacienda dentro de la fecha límite.

Debes estar siempre preparado para una Inspección de Trabajo o de Hacienda.

Evita las multas y penalizaciones a tu negocio, pues además de suponer pérdidas innecesarias tampoco puedes desgravarlas como gastos.

Si vendes online, ¡ten mucho cuidado al redactar las condiciones de compra! Hazlo de forma clara y detallada, y blinda tu ecommerce ante cualquier problema que pudiera surgir.

Obviamente no queremos tener ningún litigio con un cliente, pero hay que estar prevenidos ante todos los casos.

En muchas ocasiones la empresa lleva la razón frente al consumidor, pero si la circunstancia no estaba claramente explicada en las condiciones de compra será difícil convencer a la justicia.

Redacta bien todo lo que exige la ley: plazos de entrega, devoluciones, garantías, políticas de cookies y las importantes políticas de privacidad de datos.

5. Empleados y proveedores

Si cualesquiera de ellos funcionan mal, te van a hacer perder dinero.

Mejor prepara un buen proceso de selección para escoger al candidato adecuado y ofrece incentivos en la empresa para que el trabajador desempeñe bien sus tareas.

Usa software de automatización de procesos para facilitar el trabajo de recursos humanos.

En cuanto a proveedores, tómate tu tiempo para elegirlos de calidad.

Los retrasos de la mercancía, el mal embalaje o respuestas lentas ante incidencias pueden hacerte perder mucho dinero.

Cualquier proveedor puede cometer un fallo puntual y hay que saber perdonar. Pero cuando los problemas vienen generados por una actitud, ¡no des segundas oportunidades!

Nunca te arriesgues a seguir con un proveedor que trabaja mal.

Implementa desde ya estos consejos y mira el balance de gastos e ingresos al final del año.

Estamos seguros de que lograrás reducir las pérdidas de tu pequeña empresa. ¡Lleva tu negocio de manera inteligente!